En el transcurso de esta Semana Santa me hacía eco de la noticia; el director de cine Bob Clark y su hijo fallecían al chocar de frente con un conductor ebrio en una autopista.
Bob Clark cuenta entre sus películas con títulos de la talla de Asesinato por decreto, personalmente de lo mejor que he visto en cuanto a encarnaciones a la gran pantalla del mítico personaje de Conan Doyle. De su filmografía podríamos destacar sobre todo su primera etapa, donde además de la citada Asesinato por decreto, encontramos pequeñas joyas del fantástico como Children Shouldn’t play with dead things (una comedia zombie de serie z de la que estaba a punto de dirigir un remake), Deathdream (su mejor película dentro de este género), o la pesadilla navideña Black Christmas.
Pero su película más popular y por la que todo el mundo lo reconocerá de inmediato es Porky’s, una comedia de adolescentes libinidosos que triunfó lo suyo allá por los 80.
Ahora sólo nos queda decir aquello de…
Descanse en Paz.

